Hoy, Día Internacional de la Mujer, quisiera recordar a mi abuela materna, graduada en 1921 con el título de “sage-femme” (partera) en la Facultad de Medicina de París. La Primera Guerra Mundial cambió el estatus social de la mujer que pasó de ama de casa en su gran mayoría, a jefe de familia y mujer trabajadora, sustituyendo la falta de hombres, caídos en combate o lisiados. La mujer ya producía y había mantenido la familia durante la ausencia del esposo y padre. Pero la profesión de partera no podía ser ejercida por cualquiera; se necesitaba estudios, en Francia por encima del “Brevet élémentaire”, cuyo nivel en esa época llegaba aproximadamente a lo que es hoy nuestro bachillerato. Precisamos que en Francia, desde la creación por Napoleón en 1803 de la primera cátedra de obstetricia en la Facultad de Medicina, había una formación prevista por ley para las parteras, la cual fue evolucionando poco a poco; ya en 1854, un jurado médi...